Decir que tengo dependencia emocional es igual a decir que estoy adicto a mi pareja. Una de las características principales de esta problemática es la incapacidad de terminar la relación aun sabiendo que es necesario hacerlo, así mismo, los niveles elevados de autoengaño nos impiden pasar a la acción y cada vez se va reforzando más nuestro enganche con esa persona, por lo que nos vamos perdiendo día a día a un punto de no reconocer quienes somos.
Te comparto algunos síntomas que puedes buscar en tu interior para saber si sufres de adicción:
- Aunque tu propia opinión objetiva (y quizás la opinión de otros) te dice que la relación es negativa para ti y no espera ninguna mejora, no tomas ninguna medida efectiva para romper con esta.
- Buscas motivos sin pies ni cabeza para quedarte en ella, los cuales no son suficientemente sólidos para equilibrar los aspectos negativos de la relación.
- Cuando piensas en acabar la relación, siente verdadero pánico y te enganchas todavía más a ella.
- Cuando tomas medidas para acabarla, sufres un agudo síndrome de abstinencia, que incluye un fuerte malestar físico que solo se alivia recuperando el contacto.
- Cuando la relación se ha terminado de verdad (o fantaseas con que realmente ha terminado), sientes la pérdida, la soledad y el vacío, a menudo, seguido y acompañado por un sentimiento de liberación.
Si te identificas con la mayoría de estos síntomas, puedes estar seguro de que estás en una relación en la que los elementos adictivos se han convertido en una fuente tan importante y tan dominantes que destruye tu capacidad de dirigir tu propia vida y como resultado de ello, te hace quedar en una relación donde no eres feliz.
Ahora bien, debes preguntarte ¿quiero superar la dependencia emocional? Es importante que te respondas con mucha sinceridad, ya que en ocasiones no estamos dispuestos a pasar a la acción aun sabiendo que debemos irnos de ese lugar. Es evidente que el pasar por la ruptura y la recuperación no es sencillo y hay que atravesar muchas partes oscuras para conseguirlo: el síndrome de abstinencia, la necesidad del otro, los miedos y todos los síntomas que acarrean esta decisión. No es fácil y al mismo tiempo, no es imposible y con mi mayor convencimiento te digo: ¡Todos tenemos la capacidad de lograrlo!. Así que conecta con tu poder interior y ve por ello.
3 fases para superar la Dependencia emocional.
Hay tres fases indispensables para salir de ese lugar donde te encuentras: El despertar, el aceptar y el pasar a la acción. A continuación te explico de que se trata cada uno.
Despertar: significa darse cuenta, mirar tu problema de frente, con los ojos bien abiertos y la mente receptiva. Hay pocas cosas tan gratificantes como el hecho de tomar conciencia de algo que teníamos delante y a pesar de ello, no podíamos ver.
Aceptar: es hacernos cargo de lo que nos pasa y de aquello que sentimos. Aceptar es asumir nuestra responsabilidad y a partir de ahí, decidir qué vamos a hacer. Aceptar implica compromiso, asumir el control y decidir pasar a la acción.
Pasar a la acción: esta parte será sin duda la más dura y complicada de atravesar. Es donde podemos quedar atascados o sentir que damos un paso atrás en vez de avanzar. Es la parte en la que tenemos que estar más convencidos de por qué estamos en ese proceso y de la importancia de llegar hasta el final.
Ahora que ya sabes todo esto, te voy a compartir algunas herramientas que te ayudaran a pasar a la acción.
- Aumentar tu autoestima: Una característica de la dependencia emocional es la baja autoestima. El poder trabajar en ella nos ayuda en su fortalecimiento y conexión con nosotros mismos, aprendiendo a aceptarnos, saber dónde están nuestros límites, a conectar con nuestros sueños y proyectos, volviendo a nosotros la identidad que habíamos perdido al estar en esa relación.
- Saber cuáles son tus valores y gustos: Muchas personas pueden ir por la vida sin saber con claridad y certeza sus valores y esto es fundamental a la hora de emprender el camino del autoconocimiento. Si bien es cierto, las personas que sufren dependencia emocional no comparten en mayor grado los valores y gustos con su pareja, por lo que alguno de los dos tiende a ceder y se pierde así mismo, hasta que no reconoce quien es, al mismo tiempo, al ser tan diferentes, su forma de vincularse puede tornarse tóxica, ya que uno quiere cambiar al otro y viceversa.
- Pensar en lo sufrido: El autoengaño es un gran protagonista que se ha encargado de vendarnos los ojos, por eso es importante pesar y plasmar todas las cosas que han pasado en la relación que te han hecho daño y que en algún momento las has olvidado. Te propongo que realices un listado de todas las cosas negativas que te ha dejado la relación, esto sin duda te llevara a darte cuenta de todas las cosas que has podido dejar pasar. Por lo anterior, cada vez que quieras volver con esa persona, ve al listado, el te dará fuerzas y te recordara el porqué te fuiste de esa relación.
- Controlar la mente: Puede que tengas pensamientos intrusivos todo el tiempo que no te dejan avanzar por la obsesión que genera el simple hecho de no consumir la sustancia que sería en este caso tu ex pareja, acá te recomiendo la técnica del Stop, cuando estés muy abrumado por algún pensamiento vas a dar un golpe en una superficie dura, o chasquear los dedos, la intención es que haya un sonido que te ayude a detener ese pensamiento intrusivo con la palabra Stop. Este ejercicio te proporciona unos segundos de desconexión con ese pensamiento intrusivo.
- Contacto 0: Puede que al momento de pasar a la acción sientas una obsesión que te desborda todo tu interior y te lleva impulsivamente a seguir consumiendo de la sustancia, vas a ver su WhatsApp para mirar si está en línea, si monta alguna historia o si ha cambiado o dejado de subir fotos en las redes sociales y esto es muy perjudicial. Debes iniciar inmediatamente el contacto 0 y esto significa eliminar a esa persona del celular, de las redes sociales, dejar de hablar de él, evitar el contacto físico, mental y emocional, con el fin de poner toda tu energía en tu proceso de sanación.
- Superar el síndrome de abstinencia: Este es él más complejo, ya que te lleva a profundidades muy oscuras donde se activa la obsesión para llegar a consumir de la sustancia, ósea, tener contacto con esa persona. Este proceso lo podemos pasar aplicando las herramientas antes mencionadas, así mismo, fortaleciendo tu red de apoyo (amigos y familiares) para que te acompañen en este proceso y te ayuden a no olvidar de porque estás haciendo esto.
Espero que esta información sea de tu ayuda y recuerda siempre es posible salir de ese lugar con las herramientas adecuadas.
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Referencias
– Cuando amar demasiado es depender – Silvia Congost – junio 2013
– Como romper una adicción a una persona – Howard M. Halpern – marzo 2007

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